lunes 18 de octubre de 2021 - Edición Nº1048

Noticias | 4 oct 2021

Cumbre Manzur - Jaldo

¿ La fuga de Rejas marcará un fin de ciclo para Maley?


La fuga de Roberto Carlos Rejas se convirtió en una brasa caliente para el gobierno tucumano, ahora bajo la conducción de Osvaldo Jaldo pero con gabinete prestado por Juan Manzur. Sin pistas ciertas y con la presunción de que el ex guardiacárcel está lejos y a resguardo, la necesidad de dar una respuesta interpela a los funcionarios. La cumbre entre los dos máximos referentes del oficialismo que está pautada para hoy en Buenos Aires puede arrojar luz sobre los próximos pasos que darán quienes conducen el Estado. 

Rejas fue condenado a prisión perpetua hace una semana. En un fallo sin precedentes, los camaristas Stella Maris Arce, Alicia Freindenberg y Eduardo Romero Lascano lo declararon culpable del crimen de Milagros Avellaneda y de su hijo Benicio. Los jueces dejaron la puerta abierta a revisar el castigo, si el reo daba detalles del lugar en el que escondió los cuerpos desaparecidos desde 2016. Pero, resolvieron que comenzara a pagar la pena en el cuartel de Bomberos hasta que pudiera ser trasladado a Villa Urquiza. Esa decisión abrió, también, la puerta a un escape demasiado anunciado.

La fuga de Rejas está plagada de irregularidades y se suma a más de una veintena de hechos similares ocurridos en los últimos meses. Hace dos semanas, cuatro mujeres murieron calcinadas en un centro de detención de Concepción donde permanecían a la espera de su traslado.  Pocas horas después de que el ex guardiacárcel se fuera de la división de bomberos- ¿ caminando? - otros tres reclusos limaron barrotes para escaparse de la comisaría de Las Cejas. Sin embargo, el impacto mediático de la causa por femicidio y filicidio que se cerró la semana pasada, logrado en gran parte por el incansable reclamo de Amalia Ojeda – madre y abuela- sacudió los cimientos de un poder que aún se estaba reacomodando a un nuevo escenario.

ubo anuncios y reacciones. Jaldo dispuso cerrar la división de Bomberos como centro de detención, recibió a Ojeda y a su abogada, y dejó trascender que exigió respuestas urgentes a la cúpula de seguridad con quienes mantiene una tensa convivencia. No pasó ni un mes desde que le pidió a Manzur que eche a Claudio Maley. El ministro calificó a ese pedido, que sumó voces de todos los colores y posiciones políticas, como una chicana. Dijo que no tenían ninguna autocrítica que hacer y se quejó de que se usen minutos de televisión para hablar del tema. A coro, toda la oposición pidió su fin de ciclo.

Voceros del manzurismo esbozaron como defensa del funcionario la hipótesis de los “policías infieles” para justificar lo sucedido. Los jaldistas se llamaron a silencio, aunque tras bambalinas admiten que no están dispuestos a pagar el costo político de lo sucedido desde su nuevo rol en la Casa de Gobierno.

Las horas corren. Se anuncian allanamientos, pedido de Interpol y sumarios para todos los responsables de la fuga. Pero, los avezados hombres del poder saben que no alcanzará para sacar de agenda un tema que puede alterar el arranque de una nueva campaña electoral donde ya no habrá disputa interna. La figura del cuestionado ministro Claudio Maley está en el ojo de una tormenta que se avecina y todos los pronósticos anuncian las primeras lluvias durante el mes que comienza.

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