lunes 06 de diciembre de 2021 - Edición Nº1097

La cocina de la política | 16 nov 2021

Escenario inesperado en Tucumán

Cinco claves para entender el resultado electoral del 14 de noviembre


  1. Dispersión del voto oficialista

Las PASO marcaron un punto de tensión extrema entre las dos principales figuras del oficialismo tucumano. Juan Manzur y Osvaldo Jaldo jugaron fuerte en una votación en la que ambos aducían definir el liderazgo del PJ para la elección del 2023. El 12 de septiembre, ambas listas cosecharon poco más del 50% de los sufragios. Ayer, el Frente de Todos apenas superó el 42%.  En la categoría senador, el oficialismo provincial perdió 73.064 votos. En la de diputado, 73.375. Esos sufragios se dividieron en el resto de las listas. 

En las primarias, Juntos por el Cambio había obtenido 342.438 votos para senador y 336.567 para diputado; ayer consiguió 378.140 y 385.054, respectivamente. FR pasó de 72.833 (senador) y 69.476  (diputado) a 107.541 y a 101.118, respectivamente. El Frente Amplio por Tucumán mostró un aumento de 26.167 (senador) y 25.165 (diputado) a 42.446 y a 37.325, respectivamente. Finalmente, la evolución del Frente de Izquierda fue la siguiente: de 19.627 (senador) y 20.011 (diputado) a 34.748 y a 34.111, respectivamente.

  1. Una interna no saldada

La semana después de las PASO y cuando nadie lo esperaba, Juan Manzur y Osvaldo Jaldo firmaron una tregua. El primero se fue a Buenos Aires a jurar como Jefe de Gabinete, tras la crisis del gobierno de Alberto Fernández por la derrota en esa elección. El segundo asumió el Poder Ejecutivo. En el medio quedaron los soldados que habían peleado la batalla previa con el cuchillo entre los dientes. El verbo unidad comenzó a conjugarse en cada discurso, pero en las urnas las diferencias pasaron factura. El día después del resultado, el propio Jaldo confirmó que la unidad no había sido total y el electo Pablo Yedlin se expresó en el mismo sentido. Los pases de factura, entre bambalinas, aseguran que no todos jugaron todas sus fichas.

  1. Ola amarilla

El contundente triunfo de Juntos por el Cambio en las PASO marcó la suerte de la elección general. La oposición dirimió sus candidatos en las PASO y también quedaron heridas que aparecieron durante la campaña electoral e incluso en la noche de los festejos. Sin embargo, el crecimiento de la oposición a nivel nacional y la sucesión de errores no forzados que cometió el oficialismo fueron clave para consolidar un resultado final que estuvo a punto de hacer historia.

  1. Pocos cortes

La tijera y la posibilidad de optar por candidatos en dos categorías ( senadores y diputados) fue un fantasma que rondó las especulaciones previas e incluso durante la jornada de votación. Incluso se mencionó que ese fenómeno podría provocar pérdidas de bancas para las principales listas en pugna. Sin embargo, aunque en el conteo final hubo diferencias postulantes de las mismas listas estas no llegaron a un nivel tan elevado como para poner en riesgo el resultado final. En las generales de ayer, el intendente de Concepción Roberto Sánchez consiguió cerca de 7.000 votos más que su par de San Miguel de Tucumán, Germán Alfaro. En el oficialismo, Rossana Chahla obtuvo 6.300 votos más que Pablo Yedlin. En Fuerza Republicana y en el Frente Amplio de Tucumán también hubo cortes a favor de los senadores.

  1. Polarización

La elección se nacionalizó en el tramo de la campaña por la votación general. Eso perjudicó las chances de las terceras fuerzas. Aunque Fuerza Republicana, el Frente Amplio y el Frente de Izquierda crecieron con relación a las primarias, no lograron romper la hegemonía de las dos principales fuerzas como para disputar bancas y afectar el resultado final.

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